El triunfo siempre es bienvenido, más si permite prolongar una racha dulce en resultados. Siete partidos sin perder que posibilitan subir un par de escalones en la tabla son una razón más que suficiente para deleitar los corazones del pueblo "santo", que renovó su voto de confianza al equipo con el banderazo previo y su concurrencia multitudinaria a La Ciudadela.

San Martín embolsó tres puntos contra Almirante Brown, con un triunfo por diferencia mínima (1-0) que lo deja a siete de su perpetuo oponente, actual propietario de la punta del campeonato. La mediocridad resaltó en el trámite de la primera media hora y en varios tramos del partido. El cuadro de Roldán pareció dispuesto a armar una sociedad entre los zurdos para progresar en el terreno -el debutante Centurión arrancando desde la derecha, Bustos y Saavedra- pero le costó aceitar la fórmula y no dispuso de llegadas de peligro sobre el arco de Monasterio.

Brown, más amarrete en su planteo y limitado a lo que pudiese crear Rodrigo Díaz, se repetía en el pelotazo a Bazán Vera o Vega y tuvo la primera situación más clara con un mano a mano del "Indio" que el paraguayo López resolvió con solvencia. El balón siguió siendo maltratado y el primer tiempo se acercaba al cierre sin dejar demasiado, hasta que en una corajeada de Mario Vera -de lo mejor del encuentro- se gestó el gol que hizo estallar de felicidad al "santo".

El lateral se animó a encarar en diagonal hacia la derecha, llegó hasta el fondo y mandó un centro rasante para que Mario Fernández ponga su impronta goleadora. "El Monito" se anticipó a Mena y metió un derechazo que rozó el poste izquierdo de Monasterio antes de ingresar al arco visitante.

San Martín mostró más ambición en el segundo tiempo y produjo más oportunidades para aumentar la diferencia. Brown continuó prisionero de sus carencias y su técnico Blas Giunta terminó expulsado, tras reclamar enfurecido una acción de Saavedra que pareció penal en el área tucumana. La "fragata" cosechó su cuarta derrota al hilo y se hunde en zona de descenso. San Martín se llenó de gozo y se está acostumbrando a sumar.